Cáncer de mama: Sepa cuáles son los factores de riesgo asociados

Según estadísticas del Ministerio de Salud, cada día mueren en Chile al menos tres mujeres por cáncer de mama. Una enfermedad que -lamentablemente- ha ido ganando terreno dentro de las patologías oncológicas. “Hasta hace unos 15 años, el cáncer que causaba más muertes en nuestro país era el gástrico y luego el de vesícula, pero hoy en día el de mama ha ido aumentando su incidencia, convirtiéndose en la segunda causa de muerte por cáncer en mujeres, después del de vesícula, en tanto que la mortalidad se ha mantenido relativamente estable en los últimos años”, señala el doctor Pedro Cuevas, gineco-obstetra de Red Salud UC.

Por eso es fundamental conocer los factores de riesgo vinculados a esta patología y realizarse los controles médicos correspondientes, en cada caso:

Edad: Es el primer factor de riesgo. Una paciente mayor de 50 años tiene mayor probabilidad que una joven.

Antecedentes familiares: Las mujeres que poseen familiares de primer grado (madres o hermanas) con cáncer de mama presentan un riesgo mayor que la población promedio, precisa el doctor Cuevas. Lo mismo aquellas con antecedentes de un cáncer de mama previo. “Por lo general, los tumores que aparecen en mujeres más jóvenes son más agresivos. Por eso, como antecedente, no da lo mismo que la madre haya tenido un cáncer a los 40 años que a los 65. Claramente el riesgo es distinto y la carga personal también”, advierte este especialista.

Obesidad: Está demostrado que aumenta la incidencia de cáncer de mama.
Consumo alcohol moderado: también eleva el riesgo en consumidores habituales.

Menarquía temprana (antes de los 12 años) y menopausia tardía (después de los 55): “En general, cuanto más tiempo esté la mujer expuesta a las hormonas, más aumenta su probabilidad de desarrollar este cáncer. Por eso, mientras más joven le llega su primera menstruación (menarquía) y mientras más se demora en tener su menopausia, mayor es su riesgo.

No haber tenido hijos y/o no haber amamantado: “Cualquier factor que bloquee la producción hormonal femenina protege contra este cáncer. Por lo mismo, mientras más hijos tenga o más tiempo una mujer amamante, menor es su riesgo”.

Haber estado expuesta(o) a radiaciones ionizantes: Por ejemplo, quienes recibieron radiación por un tumor en el tórax cuando niños o jóvenes.
Terapia de reemplazo hormonal (THR): Está demostrado que el uso de THR combinada de estrógenos y progesterona aumenta hasta en un 25% el riesgo. Esto depende del tipo de terapia seleccionada y del tiempo de uso, por lo cual su indicación debe ser bajo estricto control médico.

En cuanto al uso de anticonceptivos orales, algunas investigaciones sugieren que las usuarias de anticoncepción hormonal tienen un mayor riesgo durante su uso, sin embargo, el doctor Cuevas aclara que este riesgo vuelve a valores basales con la suspensión de los mismos. Del mismo modo, aclara que el tamaño de la mama no tiene ninguna relación con este cáncer y que tampoco se relaciona con el uso de implantes mamarios.

¿Es posible prevenir?

Hay varios factores de riesgo asociados a esta enfermedad que no son modificables (edad, antecedentes genéticos), pero hay otros susceptibles de cambio, como la obesidad y el consumo de alcohol. Por ello, hábitos de alimentación adecuados, con ingestas moderadas de grasa y un consumo reducido de alcohol pueden disminuir la probabilidad de desarrollar este cáncer.

Junto con ello es esencial un control médico rutinario y riguroso, más aún si se tienen factores de riesgo. “Se ha visto que entre un 5 y un 10% de los cánceres de mama son genéticos. Las pacientes  portadoras de mutaciones en un gen llamado BRAC 1-2, tienen altísimo riesgo de tener cáncer de mama (hasta un 80%), además de un riesgo alto de desarrollar cáncer de ovario, en hasta un 60%”, comenta el gineco-obstetra de Red Salud UC.

A estas personas con alto riesgo (por ejemplo, una mujer que tiene dos familiares de primer grado con cáncer de mama, o un familiar de primer grado y dos de segundo grado; y las personas cuyo padre -hombre- ha presentado este cáncer), se les ofrece terapias de prevención, que incluyen fármacos de quimioprevención y seguimiento estricto (control médico cada tres meses, mamografías cada seis y resonancia magnética anual). “Incluso, en algunos casos, se les plantea la cirugía profiláctica, es decir, sacarse las mamas sin tener la enfermedad, sólo por el alto riesgo de desarrollarla”, explica este especialista. Aunque es una alternativa más radical, su ventaja está en que reduce el riesgo a un 92%. Además, como se realiza antes de tener cáncer, se conserva toda la piel posible y se hace una cirugía reconstructiva que permite conseguir una buena imagen de la mama.

Para la población general (sin factores de riesgo), la recomendación es realizarse una primera mamografía a los 35 años y luego otra a los 40, de manera anual. “Está demostrado que hacer este examen en forma rutinaria disminuye la incidencia del cáncer de mama, porque se pesquisa el tumor en etapas iniciales, concluye el especialista.

 

Be the first to comment

Leave a Reply

Your email address will not be published.


*