Muerte súbita: Médicos describen el entorno ideal para reducir sus riesgos

Desde que en 1994 la Academia Estadounidense de Pediatría (AAP) aconsejara que las guaguas deben dormir de espalda para reducir el riesgo de muerte súbita, los fallecimientos por esta causa en ese país cayeron de 120 por cada cien mil nacidos vivos (1992) a 56 por cada cien mil en 2001.

Sin embargo, ésta sigue siendo la tercera causa de muerte en niños menores de un año. Para mejorar este escenario, esta semana la AAP dio a conocer nuevas recomendaciones tendientes a reducir el riesgo de que las guaguas mueran mientras duermen, no sólo por apnea, sino también por sofocamiento o asfixia accidental.

La clave -sostienen- es proveer un entorno seguro para el sueño, tanto en la cuna como alrededor de ella (ver infografía).

Los expertos refuerzan la importancia de que los lactantes duerman en una cuna, considerando que el 71% de las muertes súbitas se producen mientras la guagua duerme en lugares no adecuados -como la cama de los padres-, pese a que en más de la mitad de estos casos había una cuna en casa.

Subrayan, además, la importancia de no acostar a los niños boca abajo o de costado. Dormir de lado -dice el informe- “es una posición inestable que hace más probable que al voltearse el niño quede boca abajo en vez de boca arriba”, lo que incrementa el riesgo de asfixia.

Además, aconsejan dormir con el niño en la pieza de los padres -para monitorear su sueño-, pero no dormir con él en la misma cama, pues aumenta el riesgo de aplastarlo o cubrir su cabeza con ropa de cama, además de aumentar la temperatura ambiental en torno al niño; todos, factores que pueden impedir su respiración.

Asimismo, destacan la importancia de no hacer dormir a las guaguas en sillas nido o de auto. Esto eleva el riesgo de reflujo, y en los más pequeños, al no sostener la cabeza, puede obstruir las vías respiratorias superiores.

Fuente: Diario El Mercurio

 

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