Las dificultades de las científicas chilenas para ser madres: Cuando el pre y postnatal es un beneficio y no un derecho

Un grupo de investigadoras del programa de postdoctorados de Conicyt financiadas a través de Fondecyt, levantó la voz para hacer ver una situación de discriminación que les toca vivir si se embarazan mientras están desarrollando sus proyectos de investigación: al no tener contrato de trabajo, sino un “convenio”, no tienen derecho a pre y postnatal como las demás trabajadoras, menos el derecho a la licencia (permiso pagado) en caso de enfermedad del hijo menor de un año.

Le ocurrió a Katherinne Navarrete, investigadora de 34 años y madre de tres hijos. Su doctorado y su postdoctorado los hizo a través de Conicyt. El primero con Becas Chile en el King’s College London (Reino Unido) y el segundo, por Fondecyt ,en la Facultad de Ciencias Biológicas de la UC. “Cuando terminé mi doctorado estaba embarazada de 37 semanas, pero no tuve derecho a postnatal porque mi hijo nació después de concluido el proyecto. Con el postdoctorado fue diferente, porque mi tercer hijo nació durante la ejecución del proyecto, pero estuve seis meses sin sueldo. La licencia de prenatal y postnatal se envían a Conicyt cuando nace la guagua, junto con el certificado de nacimiento y eso fue en octubre. Desde que nació, hasta marzo, estuve sin sueldo porque se demoraron todo ese tiempo en revisar la documentación, pasarla por fiscalía y Contraloría. A veces se demoran más que eso, e incluso, ha pasado que rechazan esas licencias y te quedas sin pago de pre y postnatal y, además, tienes que cumplir con los plazos de la investigación, aunque en ese tiempo no hayas trabajado porque estabas con tu hijo”, explica la investigadora.

Daniela Báez (33) no tuvo derecho al postnatal. Su postdoctorado lo realiza en la Facultad de Ciencias Químicas y Farmacéuticas de la U. de Chile. Postuló su proyecto en agosto de 2016, cuando ya estaba embarazada. Su bebé nació en diciembre de ese año y el proyecto se iniciaba en marzo de 2017. El mismo día del nacimiento, le confirmaron que su proyecto había sido aceptado. “En las bases del proyecto está estipulado que puedes solicitar beneficio de postnatal (tres meses inmediatamente después del parto) y postnatal parental (tres meses seguidos del postnatal). No me correspondía completo, pero la resolución que me llegó me rechazó el segundo postnatal, pero está mal rechazado, por un tema de fechas. Yo me tomé el postnatal igual mientras esperaba la resolución, pero no me lo van a pagar y a ahora estoy contra el tiempo. Me avisaron en septiembre que mi postnatal estaba rechazado. La resolución tiene fecha del 5 de agosto, pero se demoraron un mes más en enviarlo a mi correo”, señala.

El problema, coinciden las afectadas, es que no tienen contrato de trabajo sino un convenio con Conicyt en el que, como “beneficio” y no como “derecho”, se les otorga pre y postnatal. Pero, como proyecto Fondecyt, los pagos no siempre son mensuales y la institución en la que están (universidad o centro de investigación), solo presta la infraestructura para que puedan desarrollar su trabajo.

Plazo excesivo
Constanza Vásquez, directora Nexos Chile y coordinadora de Divulgación y Comunicaciones Nexos Chile-USA, agrupación de científicos investigadores, dice que el principal problema es la retención de los fondos durante la resolución del caso. “La mayoría de investigadoras pasan todo el postnatal sin recibir sueldo. De los nueve casos recopilados, cinco estuvieron más de seis meses esperando la resolución e incluso hasta un año. Dos esperaron menos de seis meses, y dos fueron rechazados. También se les exige dedicación exclusiva es decir, esa investigadora que esperó un año por su resolución estuvo obligada a no trabajar en nada más que en su proyecto, o arriesgaba a perder el dinero del pre y postnatal, ¿de qué vive una un año entero sin sueldo y de brazos cruzados?”, dice Vásquez.

Al plazo excesivo, se suma además la incertidumbre respecto de si aprobarán o no la licencia. “Estos proyectos postdoctorales son de dos o tres años de duración, según lo que uno pida al postular a los fondos. Al final de ese período se debe rendir con una publicación, o bien, devolver la totalidad de los dineros asignados, que pueden ser 25 millones de pesos por año de proyecto. Así, esos 7 meses y medio de licencia pre- y postnatal otorgados por ley, pueden ser cruciales al momento de cerrar el proyecto”, señala la directora de Nexos Chile.

A juicio de Natalia Muñoz, en representación de Axial, una fundación que busca analizar, evaluar y relevar las políticas públicas en ciencia, tecnología e innovación todo esto se debe a un problema de financiamiento entre investigadores, Conicyt e instituciones patrocinantes. “Una solución es dejar de financiar de esta forma, no más boletas de honorarios, sin un contrato con las instituciones en las que trabajan los postdoctorados. Así son las universidades o centros de investigación los que reciben los recursos desde Conicyt y los que contratan a los investigadores. Así, ellos se hacen cargo de la contigencia y luego piden esos recursos a Conicyt. Estas instituciones ponen el techo, mejoran sus indicadores si tienen postdoctorados trabajando en ellas, pero se desligan de responsabilidades”, indica.

Cristina Ortega es postdoctora en Ciencias de la Tierra, Cambio Climático y Paleoclima. Su proyecto terminaba el 31d e octubre del año pasado, cuando ya tenía 30 semanas de embarazo. Anticipándose a los hechos avisó de su condición antes de que llegara el tiempo del prenatal (32-33 semanas de gestación), pero a las 26 tuvo síntomas de parto prematuro y su médico le indicó reposo absoluto que tuvo que cumplir hasta el día del parto, que ocurrió en diciembre. Finalmente, la resolución de la contraloría fue no aprobar su licencia, alcanzó a terminar su proyecto, pero dice que tuvo problemas para amamantar a su hija y tuvo que trabajar hasta bien entrada la noche. “Me sentía decepcionada, desolada. No me dieron las energías para pelear mi situación entonces”, recuerda.

Vásquez también señala que hasta hoy, la Beca Doctorado Nacional, que financia los estudios de aproximadamente 750 investigadores al año, ni siquiera considera licencia por maternidad. “Es decir, aquellas estudiantes de doctorado no tienen derecho a licencia pre ni postnatal durante sus estudios a través de Becas Conicyt. Estas estudiantes doctorales son en general mujeres de entre 24 y 30 años, plena edad fértil”, reclama.

Pese a los requerimientos, no fue posible conocer la opinión de Conicyt frente a esta situación.

Fuente: La Tercera

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