Saludo por el Día de la Matrona

Estimadas y estimados colegas:

Este 31 de agosto es un día de celebración, sin duda, pero también de profunda reflexión gremial. De celebración, porque tenemos mucho que mostrar en estos 184 años de existencia, desde que un visionario Lorenzo Sazié, en 1834, a petición del gobierno de la época, crea el primer curso de obstetricia, para poner freno a la alta mortandad de mujeres y sus hijos.

A casi dos siglos de esa visionaria decisión, los logros están a la vista: tenemos las cifras más bajas en mortalidad neonatal y materna de América Latina e incluso a nivel mundial, cifras que nos deben llenar de orgullo, por el gran aporte de la matronería a la salud pública del país.

De hecho, estas cifras son indicadores que podemos mostrar con orgullo, y que por ese motivo, y muchos otros más, nos han permitido estar presentes y con presencia activa en la Confederación Internacional de Matronas, donde tenemos a una representante de nuestro gremio como la única latinoamericana integrante de esta importante entidad internacional.

Pero esta satisfacción se ve ensombrecida por una situación que ya se arrastra hace varios años y que este 2018 se ha agudizado, y que se refiere a un tema que todos y todas ustedes han estado al tanto. Como saben, las últimas semanas han estado marcado por una ardua lucha por nuestros derechos como profesionales, con la experiencia y la preparación para la atención de la salud sexual y reproductiva de las mujeres chilenas, en particular de aquellas con menores recursos y que se atienden en el sistema público, que es el grueso de nuestras pacientes.

Esta dura batalla, donde no se han escatimados recursos humanos y económicos, la han librado los y las dirigentas de este Colegio, junto a colegas que forman parte del gremio y también las que no, así como estudiantes y futuros matrones, quienes han salido a las calles tiñendo de rojo el paisaje urbano.

Hemos recibido el respaldo de médicos, académicos y profesionales de otras áreas de la salud, de políticos y parlamentarios, quienes han visto en esta lucha algo que es superior a un simple dictamen de la Contraloría General de la República: aquí está en juego la salud de la gente más necesitada, y para ello se debe legislar y cambiar el Código Sanitario.

Esta no es una pelea de un gremio contra otro gremio, porque todos somos necesarios en el sistema sanitario chileno, nadie sobra. Hemos recibido ataques, algunos arteros, se han dicho cosas que no son. Pero nos mantenemos enteros y enteras, y lo decimos ahora y en forma clara: no nos van a vencer con las bravatas, pues la contienda debe darse en el plano de las ideas, las leyes y la historia.

Insistimos, este un dictamen injusto, refrendado por una Contraloría General de la República que hoy está en el ojo del escrutinio público. Finalmente, queridas y queridos colegas, sepan ustedes que este directorio regional no bajará los brazos… nos debemos a nuestros colegiados y colegiadas, y por tanto seguiremos golpeando todas las puertas que sean necesarias para que se haga justicia, por el bien general de la salud de las madres y sus hijos, y por el bienestar de las matronas y matrones de Chile.

Santiago, 31 de agosto de 2018

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