Adelanto del reportaje “Isidora Góngora, la primera matrona profesional de Chile”

Unos días después de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer Trabajadora cuando marcharon 400 mil mujeres por las grandes alamedas de Santiago, conversamos con la profesora de Historia y Geografía, Isabel Morales Ramírez, sobre las pioneras de la matronería.

Isabel, en los últimos 8 años, se ha dedicado a la faena de investigar el rol de la mujer en el campo de la salud en la Universidad de Chile y, en dicha indagatoria, se ha encontrado con más de una sorpresa. Cuenta que salvo el caso de la doctora Eloísa Díaz, reconocida tardíamente por la misma Casa de Bello, hubo otras grandes mujeres que han estado ocultas por más de un siglo.

“A Eloísa Díaz no hace mucho se le puso su nombre en un salón en la Casa Central de la Universidad de Chile porque para visibilizarla costó demasiado. Aun así, dentro del área de la Medicina, de la salud, hay nombres de mujeres pioneras que se mantienen anónimas”, cuenta.

¿Por qué pasa eso?, le preguntamos. “Porque carecemos de memoria y porque todavía la historia, lamentablemente, es un poco clasista y machista. Se tiende a privilegiar a los hombres por sobre las mujeres”, explica.

Añade que si se busca la historia de la Medicina, en cualquier página web del área, omiten una gran parte del protomedicado. De esa omisión, relata el importante rol que cumplieron las mujeres en el campo de la salud, que no fue nada de casual, cuando el Chile de la Colonia y la post Independencia contaban con graves problemas de salubridad.

Fue así como el Estado chileno decidió contratar a médicos extranjeros para formar en el área de la salud a chilenos y chilena, y quien estuvo al comando de ese trabajo fue el médico francés Lorenzo Sazié. Al poco andar, creó, en 1833 la Escuela de Medicina y, al año siguiente, la Escuela de Obstetricia, exclusivamente para señoritas.

Isabel Morales Ramírez, investigadora
Isabel Morales Ramírez, investigadora

“Llámate a la Góngora”

Sobre la incorporación a dicha escuela, Isabel relata: “El llamado para inscribirse, y si una la lee ahora, daría para la risa. El mensaje decía que ´se necesitan jóvenes de buena enseñanza, de contextura ancha y fuerte´. Ello porque se asumía que una persona con un cuerpo un poco más grueso daría una mayor seguridad ya que estaba recibiendo a un bebé”.

Dentro de ese grupo de mujeres que tuvo la Escuela de Obstetricia hubo una que destacó, Isidora Góngora, por ser la primera de su clase y porque, según se consigna en los libros de la época escritos por Benjamín Vicuña Mackenna, pasó a ser la predilecta de la sociedad santiaguina.

“Era tanto así, que se decía: ´llámate a la Góngora´. Pero de Isidora -la primera profesional titulada en la historia de la Universidad de Chile- cuesta un mundo saber sobre ella. De lo poco que se conoce es que, en una publicación publicada en el diario El Araucano, se señala al primer grupo de jóvenes matronas de Chile y, entre ellas, se menciona a la señorita Isidora Góngora”, narra Isabel.

Lee esta crónica ampliada en la próxima revista Matron@s…

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