Como colegio, tenemos la responsabilidad de representar y velar por el ejercicio íntegro y seguro de las matronas y matrones de Chile, asegurando que nuestro quehacer se rija por los más altos estándares normativos y éticos.
Cumplir con la Norma 21 vigente no solo es una obligación legal, sino también una muestra de respeto hacia la profesión, hacia las mujeres, personas gestantes, familias y comunidades que confían en nuestro trabajo.

