Esta ley garantiza el acceso gratuito y confidencial a métodos anticonceptivos y orientación en salud sexual y reproductiva,reconociendo el derecho de todas las personas —sin discriminación— a recibir atención integral e información veraz.
En el caso de menores de 14 años,la normativa dispone que la entrega del método se realice igualmente,asegurando el acceso a la atención, y que posteriormente se informe a la madre, padre o adulto responsable,protegiendo así tanto la autonomía progresiva como la seguridad de niñas y adolescentes.
Las matronas y matrones somos actores fundamentales en la implementación de esta ley: acompañamos, educamos y orientamos con una mirada ética, confidencial y libre de juicios.
Frente a discursos que buscan retroceder en derechos, recordamos que la salud sexual y reproductiva es un derecho humano y su garantía requiere compromiso, respeto y políticas públicas basadas en evidencia, no en ideología.
