Como Colegio de Matronas y Matrones de Chile, queremos decirlo con claridad:estamos agotadas y agotados de tener que validarnos una y otra vez, de tener que salir constantemente a movilizarnos para defender una profesión que ha demostrado —con evidencia, con resultados y con décadas de servicio— ser esencial para la salud materno-infantil de nuestro país.
Aun así, seguiremos en pie. Porque somos fundamentales, porque los indicadores nos avalan, porque la comunidad confía en nuestro trabajo y reconoce el valor insustituible de la matronería en cada etapa del ciclo vital.
Pero también nos preguntamos:
¿Qué hay detrás de tanto hostigamiento hacia una profesión que sólo ha contribuido al bienestar del país?
Seguiremos exigiendo respuestas, respeto y que se garantice el ejercicio pleno de nuestras competencias, tal como la salud de Chile lo merece.
La matronería no se calla. La matronería se defiende. La matronería avanza.
